Comparador de préstamos personales: encuentra préstamos de hasta 60.000€ en poco tiempo

Los préstamos personales pueden ayudarte a hacer frente a gastos del día a día

Consulta diferentes entidades antes de decidir contratar un préstamo personal

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Imagen con tres pilas de monedas

PABLO R.G

Sevilla
14/02/2024

Actualizado 18/6/2024 a las 04:17

En la vida hay muchos planes, proyectos y necesidades que no pueden esperar. Queremos llevarlos a cabo cuanto antes ya sea porque nos apetece, porque vemos una buena oportunidad o porque nos es imposible retrasarlos. Sea cual sea el motivo, muchas de esas iniciativas se suelen encontrar un escollo importante: cuestan un dinero que no tenemos en este momento. Para estos casos, los préstamos personales se alzan como una gran solución para conseguir financiación y no posponer nada por falta de fondos.

Los préstamos personales son productos de crédito que se pueden solicitar para los fines más diversos, desde hacer reformas en casa hasta abrir un negocio, pasando por la compra de un vehículo, la realización de un viaje o pagar una factura médica inesperada. Con ellos se pueden conseguir, en general, hasta 60.000 euros, con plazos de devolución de hasta 8 años.

En el mercado financiero existe una amplia oferta de préstamos personales, tanto es así que el usuario puede llegar a sentirse abrumado por la cantidad de opciones disponibles, en especial porque cada una de ellas tiene sus particularidades y examinarlas todas y cotejarlas puede resultar bastante arduo. Para facilitar la búsqueda y ahorrar mucho tiempo a los interesados, ponemos a disposición de los lectores nuestro comparador de créditos gratuito, con el que podrán obtener un listado personalizado de préstamos personales tras rellenar un simple formulario en apenas un minuto.

A continuación podrás encontrar nuestro comparador, información sobre cómo utilizar esta herramienta y todo lo que necesitas saber sobre los préstamos personales para elegir con criterio el mejor producto para ti.

Comparador de préstamos personales

Encuentra un préstamo al que puedes optar
Nuestro comparador está diseñado para mostrarte solo los préstamos para los que eres elegible, incrementando las posibilidades de aceptación.

¿Por qué puedes confiar en el comparador de préstamos de ABC Finanzas?

Independencia

Los productos financieros incluidos en nuestro buscador han sido seleccionados siguiendo una metodología clara y transparente, basada en criterios profesionales, con el fin de escoger aquellos que más beneficios y seguridad ofrezcan a los usuarios de todos los disponibles en el mercado.

Empresas de contrastado prestigio

Sólo trabajamos con empresas de contrastado prestigio que ofrecen productos de calidad a sus clientes y operan con transparencia, rigor y estricta observancia a las leyes relativas a productos de financieros de España.

Selección de expertos

Los productos incluidos han sido cuidadosamente escogidos para ofrecer las mejores ofertas. Nuestro equipo ha prestado atención a criterios como los intereses, las comisiones, los plazos, la seguridad de las plataformas, la rapidez, la sencillez de uso o las promociones de los instrumentos listados.

¿Qué es un préstamo personal?

Un préstamo personal es un producto financiero por el que el solicitante obtiene dinero prestado de una entidad de crédito para los fines más diversos, desde reparaciones del hogar hasta iniciar un negocio, pasando por la compra de un vehículo, una factura médica inesperada, la realización de un viaje, el pago de estudios, reparaciones de cualquier tipo, etc.

Los préstamos personales son bastante versátiles dado que ofrecen cifras muy diversas, desde 50 a 60.000 euros, un margen amplísimo con el que pueden satisfacer las necesidades de usuarios muy diferentes. Asimismo, sus plazos de devolución y sus intereses también varían considerablemente entre una opción y otra.

En términos generales, en los préstamos personales cuanto más alto es el importe solicitado, mayor es el plazo de devolución que permiten elegir las entidades que los conceden, con un límite máximo que se suele establecer en torno a los 8 años, y más bajos son sus intereses.

Las condiciones del préstamo personal se establecen en un contrato que deben firmar ambas partes. En dicho documento aparecen datos como la cantidad prestada, los intereses que se van a cobrar, el plazo de devolución, el monto de las cuotas mensuales, las posibles comisiones y otras clausulas como las penalizaciones por caer en impagos. Es importante que el solicitante lo revise bien antes de estampar su rúbrica para asegurarse de que todo aparece reflejado tal y como se había acordado con la financiera.

Préstamo Plazo

Importe

700€ - 5.000€

Interés (desde)

0% TAE

Devolución

1 - 48 meses
  • Línea de crédito en minutos
  • Recompensas por compras
  • Consíguelo en 24 horas
  • Gestión en la app Plazo
  • Pagos a cuotas

Préstamo Prestalo

Importe

100€ - 60.000€

Interés (desde)

4,02% TAE

Devolución

3 - 96 meses
  • Préstamos personalizados
  • Bancos y entidades financieras
  • En menos de 24 horas
  • Acepta ASNEF
  • Sin comisiones

Préstamo Cetelem

Importe

6.000€ - 60.000€

Interés (desde)

7,87% TAE

Devolución

48 - 96 meses
  • Depósito en menos de 48 horas
  • Reunificación de deudas
  • Gestión desde la app
  • Condiciones flexibles
  • 100% online

Préstamo Lea Bank

Importe

5.000€ - 30.000€

Interés (desde)

7,55% TAE

Devolución

12 - 96 meses
  • Respuesta inmediata
  • Pago a plazos hasta 96 meses
  • Tasas competitivas
  • Sin cambiar de banco
  • Poca documentación

Préstamo Fintonic

Importe

1.000€ - 50.000€

Interés (desde)

6,99% TAE

Devolución

12 - 84 meses
  • Ofertas personalizadas
  • Prestamistas de renombre
  • Importes flexibles
  • Pago anticipado
  • Sin papeleo

Préstamo MrFinan

Importe

100€ - 50.000€

Interés (desde)

0% TAE

Devolución

2 - 84 meses
  • Préstamos a la medida
  • Importes hasta 50.000€
  • Pagos flexibles
  • Reunificación de deudas
  • Acepta ASNEF

Préstamo Crezu

Importe

100€ - 10.000€

Interés (desde)

0% TAE

Devolución

2 - 3 meses
  • Tu préstamo en 15 minutos tras la aprobación
  • Acepta ASNEF
  • Sin nómina
  • Alta tasa de aprobación
  • Sin intereses ni comisiones

Préstamo Vivus 

Importe

50€ - 300€

Interés (desde)

305% TAE

Devolución

61 días
  • Plazo hasta 61 días
  • Depósito en 15 minutos
  • Sin papeleos
  • Alta seguridad
  • Gestión en la app

Préstamo CashGo

Importe

100€ - 10.000€

Interés (desde)

0% TAE

Devolución

3 - 4 meses
  • Ofertas personalizadas
  • Importes flexibles
  • Acepta ASNEF
  • Sin avales
  • Sin comisiones

Préstamo Fineria

Importe

100€ - 1.500€

Interés (desde)

0% TAE

Devolución

2 - 3 meses
  • Comparador de microcréditos
  • Selección personalizada
  • Solicitud 100% online y rápida
  • Acepta ASNEF
  • Sin coste

Préstamo Loaney

Importe

30€ - 600€

Interés (desde)

0% TAE

Devolución

7 - 30 días
  • Primera solicitud al 0% TAE
  • Aprobación instantánea
  • Reembolso anticipado
  • App móvil Loaney
  • Sin letra pequeña

Préstamo rápido QueBueno

Importe

50€ - 200€

Interés (desde)

0,99% TAE diario

Devolución

5 - 30 días
  • Depósito en 10 minutos
  • Calcula tu crédito
  • Evaluación rápida
  • Sin papeleo
  • Acepta ASNEF

Tipo de préstamos personales que puedes encontrar en el comparador

Los préstamos personales son productos bastante versátiles que se adaptan a multitud de situaciones para ofrecer financiación a los usuarios más diversos. Parte de esa adaptabilidad proviene de que estos créditos, a su vez, engloban varios tipos de instrumentos más especializados en casos concretos. A continuación te explicamos cuáles son.

Préstamos personales convencionales

Se trata de préstamos que se pueden solicitar para los fines más diversos, desde reformas del hogar hasta pago de estudios, y conceden cantidades que van de los 3.000 o 4.000 euros a los 60.000 euros  con plazos de devolución que oscilan entre uno y ocho años. Sus principales ventajas son su versatilidad, las altas cifras de financiación que ofrecen y sus intereses, que suelen estar en la media de los productos de crédito tradicionales.

Por contra, suelen tener requisitos más exigentes y mayor papeleo que otro tipo de préstamos personales, lo que hace que todo el proceso de estudio, resolución e ingreso se pueda llegar a demorar más de una semana.

Este tipo de préstamo personal resultará interesante a los usuarios que necesiten cantidades importantes de dinero, no tengan excesiva urgencia por disponer de los fondos y busquen especialmente ahorrar todo lo posible con los intereses más bajos que puedan encontrar.

Préstamos rápidos

Los préstamos rápidos son un tipo de financiación mucho más especializada que los productos referidos en el apartado anterior. Se trata de créditos especialmente diseñados para personas que tengan una urgencia monetaria acuciante y necesiten disponer de fondos cuanto antes, en ocasiones para pocos días después de solicitarlos. De esta forma, su principal virtud es la velocidad a la que son concedidos. Suelen ofrecer cantidades que oscilan entre los 2.000 y los 10.000 euros, con plazos de devolución de entre tres meses y ocho años.

Para satisfacer esa urgencia monetaria, las entidades que comercializan préstamos rápidos utilizan herramientas digitales para automatizar ciertos trámites y aligeran el papeleo habitual en los créditos convencionales. Esto quiere decir que solicitan menos documentos para comprobar la solvencia del solicitante, por lo que estos productos tienen menos requisitos de lo normal y, en consecuencia, son más sencillos de obtener para personas que habitualmente tienen problemas para lograr financiación.

Al hacer menos comprobaciones, las entidades que comercializan préstamos rápidos asumen más riesgos de que el cliente no tenga la solvencia necesaria como para hacer frente al pago de sus cuotas, un peligro que trasladan al coste del crédito. Así, estos productos suelen tener intereses más altos que la media de los préstamos personales.

De esta forma, los préstamos rápidos resultarán interesantes, especialmente, a personas que tengan una urgencia monetaria importante e inaplazable o para quienes encuentren habitualmente problemas para obtener financiación y que, a cambio de las facilidades que ofrecen en estos aspectos, estén dispuestas a pagar más de lo normal.

Microcréditos

Los microcréditos son un tipo de préstamo personal especializado en ofrecer cantidades muy pequeñas de dinero, entre 50 y 1.500 euros habitualmente. Estos productos cubren las necesidades de clientes que tradicionalmente no encuentran soluciones en las entidades tradicionales, las cuales suelen establecer importes mínimos de 2.000 o 3.000 euros para sus créditos.

Los microcréditos están pensados para personas que tienen una necesidad urgente, pero pequeña, de dinero, y no quieran endeudarse por cantidades superiores a las que precisan ni alargar muchos meses los plazos de devolución de la financiación obtenida, que en estos préstamos suelen ir de los siete a los 120 días como máximo.

Los microcréditos, además de sus importes reducidos para personas que necesitan menos de 2.000 euros, también tiene dos ventajas muy importantes: su rapidez y sus escasos requisitos. Las entidades que comercializan estos préstamos son conscientes de que muchas urgencias monetarias pequeñas suelen venir de imprevistos que los afectados tienen que resolver cuanto antes, motivo por el que aceleran todo el proceso de análisis del candidato para ofrecerle una respuesta veloz, en ocasiones en tan sólo 15 minutos después de que el interesado envíe la solicitud.

Y, como ocurre con los préstamos rápidos, para que el proceso de estudio de los microcréditos sea tan acelerado es preciso automatizar parte del trámite y aligerar el papeleo, lo que lleva a la segunda ventaja anteriormente comentada: sus escasos requisitos, que los hacen más asequibles que otros tipos de financiación.

A cambio de esas tres ventajas (importes reducidos, velocidad y pocos requisitos) los microcréditos tienen intereses bastante altos, de hecho, de los más elevados de todos los productos de crédito.

De esta forma, los microcréditos son productos financieros que interesarán a personas que necesiten sumas pequeñas de dinero en poco tiempo y sin papeleos, siempre que estén dispuestas a pagar más a cambio de esas ventajas.

Reunificación de deudas

La reunificación de deudas es un tipo de préstamo personal muy singular, pues está específicamente pensado para pagar distintos adeudos que mantenga abiertos el usuario. Su principal objetivo es facilitar al interesado sus gestiones y simplificar su economía al aunar todo lo que debe en una sola cuota. Esto le puede servir, además, para ahorrar si los intereses de las financiaciones que se quieren unir son más altos que los del crédito de reunificación.

La reunificación de deudas también puede ser particularmente útil a personas que se vean agobiadas con sus adeudos por atravesar problemas económicos y teman caer en impagos, con todos los problemas que eso conlleva. Al conseguir este tipo de préstamos personales, el afectado puede establecer condiciones de pago más asequibles a su nueva realidad que las de los anteriores créditos, como plazos de devolución más amplios a cambio de obtener cuotas mensuales más asequibles.

En cuanto a los costes, las reunificaciones de deudas suelen tener intereses en la media o ligeramente más altos que los préstamos convencionales.

Así pues, este tipo de préstamo personal interesará, especialmente, a personas que quieran simplificar sus finanzas al aunar todas sus deudas en una sola cuota o a quienes necesiten conseguir condiciones de devolución más asequibles, aún a costa de prolongar por más tiempo el plazo de restitución del crédito y, por lo tanto, pagar más intereses a la larga.

¿Quién puede pedir préstamos personales?

Los préstamos personales son productos pensados para cubrir las necesidades de casi cualquier persona, por eso tienen requisitos bastante sencillos y están al alcance de muchos usuarios. La principal condición que deben cumplir quienes quieran hacerse con este tipo de crédito es poder demostrar algún tipo de ingreso recurrente, ya sean los provenientes de un sueldo de empleado, beneficios de una actividad como autónomo o de prestaciones públicas como una pensión o un subsidio de desempleo.

En este sentido, las financieras suelen confiar más en aquellos usuarios que presentan una nómina, por lo que será más fácil que un trabajador por cuenta ajena pueda lograr hacerse con un préstamo personal. Esto se debe a que las entidades de crédito consideran que el sueldo de un empleado, por el que éste recibe todos los meses una cantidad estable de dinero, les ofrece muchas garantías de cobrar las cuotas sin problemas. Además, los profesionales con un contrato laboral tienen una serie de derechos que les protegen en caso de despido, como indemnizaciones por parte de la empresa y la posibilidad de pedir el subsidio de desempleo, por lo que es más probable que sigan afrontando sus mensualidades pese a todo.

Esto no quita que otro tipo de usuarios puedan conseguir un préstamo personal, tan sólo que es posible que les soliciten más papeleo y la financiera se demore un poco más en el proceso de estudio de su solicitud. Quienes no tengan una nómina pueden utilizar los siguientes documentos para justificar sus ingresos: certificado de prestaciones públicas (en el caso, por ejemplo, de los pensionistas o de los desempleados), declaración de la renta de los últimos ejercicios fiscales o modelos trimestrales de IVA o IRPF (autónomos). Estos son los más comunes, pero en general también servirá cualquier documento con el que el interesado pueda demostrar que percibe ingresos de forma regular.

No obstante, poder justificar ingresos, sea a través del documento que sea, no es suficiente, también es necesario que ese dinero que se percibe regularmente sea considerado suficiente por la entidad como para que el solicitante pueda afrontar las cuotas del préstamo personal sin problemas. En general, todas las financieras estiman que el monto de la mensualidad de este crédito, al que habría que sumar el de otras posibles deudas pendientes del usuario, como una hipoteca, no puede superar el 33% del dinero que gana todos los meses. De superar dicho porcentaje, consideran que el riesgo de impagos se dispara y se negarán a prestarle dinero.

Tener ingresos suficientes como para que las cuotas del préstamo personal no superen el 33% del dinero que gana el solicitante, por lo tanto, es un requisito esencial, y aquí no importa que el usuario pueda aportar una nómina, el documento que mayor seguridad da a las entidades, ni que tenga un historial crediticio impecable. Siempre que se supere ese porcentaje, la financiera considerará que su nivel de endeudamiento es excesivo y en la inmensa mayoría de los casos lo rechazará por ese motivo.

Otro de los requisitos que suelen pedir las entidades que comercializan préstamos personales a sus potenciales clientes es, precisamente, que tengan un buen historial crediticio. Es decir, que haya pagado a tiempo las cuotas de otras financiaciones o de sus tarjetas de crédito, o que, en caso de que se hayan producido retrasos, estos hayan sido mínimos. En definitiva, que sea un buen pagador.

No obstante, hay entidades que se muestran más flexibles con esta última condición y están dispuestas a prestar su dinero a usuarios que no tengan un buen historial crediticio, incluso, en algunos casos, aceptan clientes que estén inscritos en el fichero público de morosos de la ASNEF, esto es, personas que mantienen deudas impagadas por un periodo superior a tres meses.

En estos casos, claro está, obtener un préstamo personal resulta mucho más difícil, el papeleo será mayor y es posible que, dado que la entidad va a entender que el riesgo de impagos es superior con estos usuarios, el coste del crédito sea mayor de lo normal.

Encontrar entidades que ofrezcan préstamos personales con ASNEF no es sencillo, puesto que son más las que rechazan a usuarios inscritos en el fichero de morosos que las que los aceptan. Por eso, en estos casos utilizar nuestro comparador puede resultar particularmente útil, porque en él puedes especificar que estás incluido en ese listado y la herramienta seleccionará sólo aquellas financieras que acepten a personas con esta particularidad.

Además de todo lo comentado hasta ahora, los solicitantes de préstamos personales también tendrán que cumplir con los siguientes requisitos básicos: ser mayores de edad (algunas entidades también establecen límites máximos de edad), residir legalmente en España, disponer de un documento de identidad válido y en vigor, poder facilitar un teléfono y un correo electrónico de contacto y ser titular de una cuenta bancaria española.

Así funciona el comparador para encontrar los mejores préstamos personales

Nuestro comparador de préstamos es una herramienta muy sencilla de utilizar que te ahorrará mucho tiempo, pues al rellenar su formulario con los datos básicos de la financiación que buscas, algo que se completa en apenas un minuto, te ofrecerá una selección de créditos personalizada que se adapte a tu perfil financiero y a tus exigencias. A continuación te explicamos cómo utilizarla.

1. Lo primero que debes hacer es dirigirte al apartado del comparador de préstamos, que se encuentra al principio de esta página. Ahí tendrás que empezar por introducir la cantidad de dinero que necesitas. Si la cifra es superior a 1.000 euros, la herramienta te pedirá que indiques la finalidad de la financiación, si es inferior no. Este dato sólo lo utilizaremos para afinar la búsqueda y encontrar entidades que usualmente concedan créditos para ese propósito, como pueden ser: reunificación de deudas, compra o reparación de vehículos, reformas, viajes, negocios o estudios, entre otros.

Si no encuentras la finalidad para la que estás buscando el préstamo personal, o no quieres compartirla con nosotros, tienes la opción de marcar la casilla “Otros”. Eso sí, ten en cuenta que cuantos más datos proporciones al comparador sobre la financiación que buscas, mejores resultados personalizados te ofrecerá.

2. A continuación tendrás que introducir el periodo en el que quieres devolver el préstamo personal, tu situación laboral, tus ingresos mensuales, tu edad, tu declaración de solvencia (si estás o no inscrito en el fichero de la ASNEF) y tus datos personales. Llegados a este punto, el comparador también te pedirá una dirección de correo electrónico, pero facilitarle este último dato es opcional. Si no lo especificas, se te redirigirá a una página en la que aparecerá la selección de créditos personalizados; en el caso de que sí facilites un email, además, ese listado se te enviará al correo para que lo tengas guardado por si quieres analizar las distintas opciones que te propone la herramienta más adelante.

3. Por último, antes de poder dar al botón de Enviar y tener acceso a la selección de préstamos personales, tendrás que marcar la casilla por la que aceptas los términos y condiciones de uso, la política de privacidad y el aviso legal.

Cabe destacar que el envío del listado personalizado de préstamos personales por parte de nuestro comparador no garantiza en ningún caso la concesión final de la financiación. La herramienta está pensada para ahorrar tiempo y esfuerzos a las personas que estén buscando un crédito mediante una selección de productos que se adapten a su perfil y a sus exigencias, pero nada más. Luego, serán las entidades por las que opte el interesado las que evaluarán su caso, y cabe la posibilidad de que le rechacen.

Otra consideración que debes tener en cuenta es que el comparador de préstamos personales utiliza los datos facilitados por el solicitante en el formulario para seleccionar los préstamos que más pueden interesarle y, al mismo tiempo, en los que más posibilidades tenga de ser aceptado como cliente. Por lo tanto, cuando más se acerque esa información a la realidad del usuario, mejores resultados ofrecerá la herramienta.

¿Por qué comparar préstamos personales con nuestro buscador?

Nuestro comparador de préstamos personales te ayudará, básicamente, a ahorrar mucho tiempo y esfuerzos en encontrar la mejor opción de financiación para ti. Esta herramienta, mediante los datos que le facilites, hará un primer cribado de todos los productos que existen en el mercado para seleccionar los que se adapten mejor a tu perfil financiero y a tus exigencias con el objetivo de ofrecerte unas pocas opciones, pero muy personalizadas, de entre todos los instrumentos que existen, que son numerosos.

Uno de los aspectos más laboriosos de buscar un préstamo personal es rastrear el mercado financiero para buscar los productos que más se adapten a lo que están buscando. La tarea es ardua porque existen múltiples opciones, cada una de ellas con sus particularidades y sus condiciones propias. Con el comparador puedes evitar esa primera investigación y centrar tu atención y esfuerzos en cotejar instrumentos que de verdad te interesen. De esta forma, toda la búsqueda y toma de decisión será mucho más rápida.

En el caso de que los préstamos personales proporcionados por nuestro comparador no te convenzan, o las opciones ofrecidas sean muy pocas, puedes optar por introducir ligeros cambios en el formulario, como la duración del plazo de devolución o el importe solicitado, para que la herramienta te dé otras opciones. En este caso quizás obtengas una financiación ligeramente diferente a lo que estabas buscando, pero con unas condiciones más ventajosas.

Comparamos en segundos más de 30 entidades diferentes

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¿Cómo puedo conseguir los mejores préstamos personales?

Para conseguir los mejores préstamos personales tendrás que atender tanto a las características fundamentales del producto como a tu propia situación personal, con el objetivo de encontrar el crédito que más ventajas ofrezca de entre los que mejor se adapten a tus necesidades. La decisión final es únicamente tuya, puesto que sólo tú sabes lo que precisas pero, para ayudarte a tomar esa determinación, a continuación te explicamos cuáles son los aspectos básicos que debes revisar como mínimo a la hora de elegir entre un préstamo u otro:

Intereses

Se trata de un aspecto fundamental, puesto que de su cuantía dependerá el precio del préstamo personal. Cuánto más altos sean, mayor será el coste final del crédito. No obstante, no sólo hay que buscar el producto que tenga unos intereses más bajos, puesto que hay otros elementos que tener en cuenta a la hora de escoger, y en función de lo que necesites, es posible que te convenga pagar algo más si puedes obtener otras ventajas como plazos de devolución más adaptados a lo que buscas o mayor velocidad de ingreso del dinero en tu cuenta corriente.

Importe

Como hemos comentado un poco más arriba, los préstamos personales ofrecen cuantías que van desde los 50 a los 60.000 euros, pero no todas las entidades tienen un margen tan amplio. Algunas sólo proporcionan financiación a partir de 5.000 euros, mientras que otras no prestan más de 1.000 euros. A la hora de escoger entre un producto y otro, debes asegurarte de que la financiera está abierta a conceder la cantidad que precisas.

Plazo de devolución

Este es otro aspecto capital, puesto que del tiempo que establezcas para devolver el préstamo personal dependerá la cuantía de las cuotas que pagarás mes a mes y el coste total del producto. Si el plazo es demasiado corto, la mensualidad será alta y puede ocasionarte problemas a la hora de pagar. Y si es muy largo, aunque sea más cómodo, resultará más caro, porque se cobrarán intereses durante más tiempo.

Comisiones

Los intereses no son los únicos costes que pueden tener los préstamos personales. Algunos de ellos también incluyen algún tipo de comisión obligatoria, como la de apertura, y todos tienen comisiones opcionales que se activan sólo en el caso de que se cumplan determinadas condiciones, en la mayoría de los casos por el impago de una de las cuotas. Desde ese momento, se activarán distintas comisiones por mora que suelen ser cuantiosas y, algunas de ellas, se cobran a diario, por lo que pueden encarecer el producto considerablemente en muy poco tiempo. Estas comisiones por impago deben venir reflejadas en el contrato del crédito, por lo que es importante echarles un vistazo antes de firmar para saber a qué atenerte en caso de que no puedas afrontar una de las mensualidades del préstamo personal.

Velocidad

En los distintos tipos de préstamos personales que hemos visto un poco más arriba señalamos que hay algunos productos que pueden tardar más de una semana en enviar el dinero, mientras que otros pueden hacerlo incluso el mismo día en que se solicitó. En función de la urgencia con la que necesites los fondos, deberás tener mucho cuidado con este aspecto, porque si tu necesidad monetaria es inmediata, tendrás que optar por instrumentos como los préstamos rápidos o los microcréditos, que son los más veloces del mercado en estudiar las solicitudes y conceder la financiación.

Papeleo

En función del tipo de préstamo personal que elijas, tendrás que hacer frente a más o menos papeleo. Los microcréditos y los préstamos rápidos apenas tienen trámites, mientras que los préstamos personales más convencionales sí exigirán presentar un mayor número de documentos relacionados con la solvencia del solicitante.

Online

Muchos de los préstamos que existen actualmente en el mercado se pueden solicitar a través de internet, algo que ofrece muchas ventajas tanto en comodidad para el solicitante como en velocidad de tramitación, puesto que las entidades reciben toda la documentación de inmediato y puede automatizar determinados procesos para que toda la operación vaya más rápido.

Promociones

Algunas entidades ofrecen ciertas ventajas promocionales en sus préstamos personales, como por ejemplo intereses más bajos, o ausencia total de ellos, para nuevos clientes en su primer crédito como promoción de bienvenida. Conviene revisar si alguna de las entidades facilitadas por el comparador tiene alguna oferta de este tipo, puesto que puede suponer un importante ahorro para tu bolsillo

¿Es posible conseguir préstamos personales urgentes?

Sí, los préstamos personales comprenden una amplia variedad de tipos de créditos entre los que se pueden encontrar productos que prestan dinero rápidamente a personas que necesitan financiación con urgencia. Principalmente, estos productos son los préstamos rápidos y los microcréditos, aunque también se pueden encontrar de otras clases.

Tanto los microcréditos como los préstamos rápidos son productos pensados para solventar urgencias monetarias, por lo que la velocidad de concesión es una de sus principales características. Para conseguir esto, eliminan buena parte de los trámites que habitualmente se pide a los solicitantes de financiación, por lo que, además, tienen menos requisitos y papeleo. Eso sí, a cambio suelen tener intereses más altos.

Así, es posible obtener microcréditos y préstamos rápidos el mismo día en que se solicitaron, mientras que en el resto de préstamos personales lo habitual es que el proceso se demore entre dos y siete días. Hay entidades que incluso ofrecen una respuesta apenas 15 minutos después de que el interesado haya enviado el formulario y, en el caso de que lo acepten como cliente, adjuntarán en el mismo correo en el que le informan de la aprobación el contrato para que el usuario lo pueda firmar cuanto antes. Una vez remitido dicho documento rubricado, la financiera enviará el dinero inmediatamente a la cuenta bancaria del solicitante. La transferencia, eso sí, puede demorarse entre uno y cinco días en función de lo que tarde en procesarla el banco de destino.

Préstamos personales con ASNEF

Como hemos comentado un poco más arriba, dentro de la categoría préstamos personales se engloban créditos de muy diversa índole, desde los más tradicionales a los más novedosos, y también desde los más estrictos a algunos más flexibles que aceptan a usuarios con un historial crediticio más complicado, incluso a personas que estén inscritas en el fichero público de morosos de la ASNEF (Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito).

Por lo tanto, es posible obtener préstamos personales con ASNEF, aunque no es una tarea sencilla dado que no abundan las entidades dispuestas a prestar su dinero a este tipo de usuarios. Por eso, si es tu caso, te recomendamos utilizar nuestro comparador, en el que puedes señalar que te encuentras inscrito en este fichero de morosos para que la herramienta filtre todas las opciones disponibles y te ofrezca un listado en el que sólo aparezcan financieras que acepten a clientes con ASNEF.

De esta forma, nuestro comparador de préstamos personales te ofrecerá, en apenas un minuto, un listado con productos de entidades que aceptan a personas incluidas en ASNEF. Pero debes tener en cuenta que esto no significa que esas financieras vayan a aceptar a cualquier usuario, tan sólo que aceptan estudiar su caso a pesar de figurar en el fichero de morosos, algo que ya supone una diferencia importante con muchas otras empresas de crédito, que directamente rechazan a este tipo de solicitantes.

Por lo tanto, las entidades que conceden préstamos personales con ASNEF pueden rechazar igualmente a las personas que le soliciten financiación si, tras estudiar su caso, consideran que el riesgo del usuario es demasiado alto.

Para establecer ese nivel de riesgo, las entidades atienden, fundamentalmente, a tres de los datos que aparecen en la ficha del usuario en la ASNEF: la cantidad adeudada, el número de impagos y el sector de las empresas acreedoras. En primer lugar, el monto de la deuda es importante, pues cuanto más alto sea éste, menos confianza transmitirá el usuario a la financiera. En segundo lugar, si el usuario debe dinero a varias compañías será considerado mucho más peligroso que si sólo se lo debe a una.

Por último, y quizás el dato más importante, está el sector al que pertenezcan las empresas a las que el usuario debe dinero. De la ASNEF forman parte compañías de ramos productivos muy diversos, desde aseguradoras a energéticas, no sólo financieras, y cualquiera de ellas puede inscribir en el fichero a clientes con impagos. En el caso de que el solicitante haya sido incluido en la ASNEF por deudas con otras entidades de crédito, será bastante complicado que le presten dinero, puesto que la financiera a la que ahora le solicita fondos considerará que si ya ha dejado de pagar las cuotas de un préstamo con otra organización similar, nada le impide hacer lo mismo con ella.

Por lo tanto, aunque haya entidades que ofrezcan préstamos personales con ASNEF, es posible que rechacen a solicitantes que deban mucho dinero, a empresas diferentes y, en especial, si alguno de los impagos han sido contraídos con otras compañías del sector financiero.

En el caso de que la entidad sí acepte concederte un préstamo personal con ASNEF, debes tener en cuenta que es bastante probable que cambie las condiciones que ofrece a usuarios con un buen historial crediticio. La financiera asumirá que corre más riesgos al prestar dinero a un cliente que está en un fichero público de morosos, por lo que es posible que, a cambio, cobre intereses más altos, le ofrezca cantidades más bajas o plazos de devolución más cortos.

Costes e intereses de los préstamos personales

Especificar los costes de los préstamos personales es complicado dado que engloban créditos de muy diversa índole, por lo que cada uno de ellos tendrá intereses y comisiones diferentes. Sin embargo, sí es posible conocer qué aspectos suelen encarecer este tipo de productos para averiguar si la financiación en la que el usuario está interesado será más o menos costosa.

En términos generales, los préstamos personales con características convencionales suelen ser los más económicos. Con características convencionales nos referimos a financiaciones elevadas, con plazos de devolución extensos y para clientes con un buen historial crediticio. En estos casos, los productos suelen tener unos intereses acordes o ligeramente superiores a la media de nuestro país, que se sitúa en torno al 9% TAE según los últimos datos del Banco de España sobre los tipos de interés aplicados por las entidades españolas.

A partir de ahí, hay distintas variables que aumentan el precio de los préstamos personales. El principal factor de encarecimiento reside en el menor número de requisitos que tenga el crédito: cuántas menos condiciones pida al solicitante, mayores serán sus intereses. Por ese motivo, los préstamos sin papeleos suelen tener costes más elevados. Esto se debe a que, al hacer menos comprobaciones sobre la solvencia del potencial cliente, la entidad asume mayores riesgos, algo que compensa con tarifas más altas.

Esta es una de las razones por las que productos como los préstamos rápidos o los microcréditos, que se conceden a gran velocidad y, por lo tanto, tienen muy pocos requisitos y apenas papeleo, sean de los más caros de cuantos existen en el mercado financiero.

Otra variable que encarece el coste de cualquier préstamo personal es el monto solicitado. Cuanto más reducida sea la cantidad, mayores serán los intereses. Asimismo, el plazo de devolución también influye, cuanto más corto sea, más coste tendrá. Estos dos factores, junto con el ya comentado con anterioridad de los requisitos, hacen que los microcréditos sean de los productos más caros del mercado financiero.

Así, la TAE de muchos minicréditos supera el 1000% anual, una diferencia enorme con el 9% de media de los préstamos personales convencionales que hemos comentado un poco más arriba. Los préstamos rápidos, por su parte, suelen tener intereses que oscilan entre el 36% y el 1000%, en función del importe solicitado, el plazo de duración y el historial crediticio del usuario.

Además de los intereses, en los costes de cualquier préstamo personal también hay que tener en cuenta las comisiones. En general, los créditos tienen muy pocas obligatorias, en algunos casos sólo la de apertura, y en muchos otros ni esa. Pero todos incluyen comisiones opcionales que se activan si se dan ciertas circunstancias, la mayoría de ellas relacionadas con impagos. De esta forma, si el usuario no afronta alguna de las cuotas, se empiezan a cargar comisiones por mora que encarecen considerablemente el producto.

Aunque lo deseable es no llegar a esta situación, y nadie pide un préstamo personal pensando que no va a poder pagarlo, conviene informarse sobre estas comisiones opcionales antes de firmar el contrato del crédito para estar informados de todas las implicaciones del producto y prevenidos en el caso de que acontezcan dificultades económicas imprevistas.