Los mejores depósitos bancarios a 6 meses: cuándo interesa contratarlos

REDACCIÓN FINANZAS ABC
SevillaActualizado el 18/8/2026 a las 13:01
Entre los depósitos bancarios existen productos con plazos muy diferentes, desde los que duran tres meses a los que se prolongan hasta cinco o diez años. Dado que una de las características principales de estos instrumentos es que el capital que se destina a ellos no se puede retirar hasta la fecha de vencimiento, los interesados en contratarlos deben estudiar muy bien qué plazo les conviene más según sus objetivos y necesidades financieras.
Entre los depósitos a plazo fijo más cortos, los de 6 meses se encuentran entre los más populares porque permiten a los usuarios beneficiarse de sus intereses, por lo general más alto que el de otros productos similares como las cuentas remuneradas o de ahorro, sin comprometer el dinero por demasiado tiempo.
En este artículo vamos a analizar las características de los depósitos bancarios a seis meses, en qué momento es mejor contratarlos y para qué personas son más indicados, entre otros aspectos.
Los mejores depósitos a plazo fijo a 6 meses de agosto 2026
Datos actualizados a 18/8/2026Depósito Ferratum
Rentabilidad
Hasta el 3,40% TAE anualImporte
Desde 50€Periodo
De 3 meses a 3 años- 3,00% TAE de rentabilidad a 3 meses
- 3,10% TAE de rentabilidad a 6 messes
- 3,20% TAE de rentabilidad el primer año
- 3,30% TAE de rentabilidad el segundo año
- 3,40% TAE de rentabilidad el tercer año
Depósitos Raisin
Rentabilidad
Hasta 3,25% TAE anualImporte
Desde 1€Periodo
3 meses - 10 años- Rentabilidad de hasta el 3,25% TAE
- Importes y plazos ajustados a cada necesitad de ahorro
- 100 depósitos disponibles de 30 bancos europeos y españoles
- Fondos protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos de cada país
- Condiciones del deposito según el banco seleccionado
Depósito Bunq
Rentabilidad
Hasta el 2,11% TAE anualImporte
Desde 1.000€Periodo
De 3 meses a 2 años- 1,76% TAE de rentabilidad a 3 meses
- 1,86% TAE de rentabilidad a 6 meses
- 2,11% TAE de rentabilidad el primer año
- 1,91% TAE de rentabilidad el segundo año
- Fondos protegidos por el Sistema de Garantía de Depósitos de los Países Bajos
Depósito Klarna
Rentabilidad
Hasta el 3,10% TAE anualImporte
Desde 1€Periodo
De 3 meses a 4 años- 1,84% TAE de rentabilidad a 3 meses
- 2,89% TAE de rentabilidad a 6 messes
- 3,00% TAE de rentabilidad el primer año
- 3,05% TAE de rentabilidad el segundo año
- 3,08% TAE de rentabilidad el tercer año
- 3,10% TAE de rentabilidad el cuarto año
Depósito HoistSpar
Rentabilidad
Hasta el 3,05% TAE anualImporte
Desde 1€Periodo
De 3 meses a 2 años- Rentabilidad de hasta 3,05% TAE según plazo
- Importe desde 1€ hasta de 90.000€
- Depósitos realizados a un IBAN español
- Cero comisiones de contratación ni de mantenimiento
- Fondos protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos de Suecia
Depósito a Plazo Facto
Rentabilidad
Hasta 2,78% TAE anualImporte
Desde 5.000€Periodo
3 meses - 12 meses- Rentabilidad del 2,22% TAE para un depósito a 3 meses
- Rentabilidad del 2,42% TAE para un depósito a 6 meses
- Rentabilidad del 2,78% TAE para un depósito a 12 meses
- Pago de intereses al vencimiento con un saldo máximo de 3.000.000€
- Depósito renovable (opcional) después de la finalización del anterior
- Fondos protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos Italiano hasta 100.000€
Tabla comparativa de los mejores depósitos bancarios a 6 meses de 2026
Datos actualizados a 18/8/2026| Entidad | TAE | Mínimo / Máximo | Pago de intereses | |
|---|---|---|---|---|
Raisin | 2,78% | 1€ Máx. 100.000€ | Según entidad | Contratar |
Ferratum | 3,10% | 50€ Máx. 100.000€ | Al vencimiento | Contratar |
bunq | 1,86% | 1.000€ Máx. 100.000€ | Al vencimiento | Contratar |
Klarna | 2,89% | 1€ Sin máximo | Al vencimiento | Contratar |
HoistSpar | 2,06% | 1€ Máx. 90.000€ | Al vencimiento | Contratar |
Cuenta Facto | 2,42% | 5.000€ Máx. 3.000.000€ | Al vencimiento | Contratar |
Por qué seis meses y no tres ni 12
La TAE es el primer dato que compara cualquier ahorrador, pero no siempre el criterio que determina qué plazo conviene. Entre los depósitos a seis meses y sus alternativas más cercanas, la diferencia de rentabilidad suele ser menor de lo que parece, lo que hace que el momento del año, la liquidez prevista o la carga de gestión acaben pesando tanto como el tipo ofertado.
Hay tres situaciones en las que este plazo resulta más razonable que sus alternativas. La primera se produce cuando el extra de TAE respecto al depósito a tres meses no justifica el esfuerzo de renovar cada trimestre. Renovar implica verificar condiciones, comparar ofertas y ejecutar la transferencia; si ese esfuerzo no se compensa con un incremento relevante, alargar a seis meses es la opción más eficiente.
La segunda aplica cuando el ahorrador tiene previsto un gasto relevante en un horizonte concreto: una reforma, una compra importante, un cambio de situación laboral. Un depósito a doce meses cerraría el capital más allá de ese punto; el de seis lo devuelve antes, en una fecha planificable desde el inicio.
La tercera ocurre cuando la diferencia de TAE entre seis y 12 meses es marginal. Inmovilizar el dinero el doble de tiempo a cambio de unas décimas adicionales raramente aporta una ventaja real.
A la inversa, este plazo no encaja cuando el horizonte del ahorrador supera claramente el año: forzar renovaciones semestrales genera fricción y puede exponer a condiciones peores en cada ciclo. Tampoco es adecuado para capital que pueda necesitarse antes del vencimiento, especialmente en los productos que no admiten cancelación anticipada.
Lo que importa más allá de la TAE en un depósito a seis meses
Dentro del segmento de depósitos a seis meses, la oferta disponible tiende a concentrarse en una franja de rentabilidades bastante ajustadas entre sí. En la comparativa real, la que define qué producto conviene a cada ahorrador, no importa tanto en el tipo ofertado como las condiciones que lo rodean.
La primera es el importe mínimo exigido. Algunos de los depósitos a seis meses más rentables del mercado fijan umbrales de entrada de 10.000 o incluso 20.000 euros, lo que los deja fuera del alcance de una parte importante de los ahorradores. Una TAE atractiva sobre el papel no sirve de nada si el capital disponible no llega al mínimo requerido para contratarla.
La segunda son las condiciones de cancelación. No todos los productos contemplan la salida anticipada, y los que sí la ofrecen suelen aplicar como penalización la pérdida íntegra de los intereses acumulados. A diferencia de lo que ocurre en plazos más largos, seis meses puede parecer un horizonte manejable hasta que surge un imprevisto, por lo que conviene revisar qué opciones dan los depósitos bancarios que interesen al usuario en este aspecto.
La tercera es el momento de cobro. Algunos depósitos bancarios abonan los intereses al vencimiento; otros, de forma trimestral. La diferencia de capitalización en un plazo tan corto es técnicamente pequeña, pero el flujo de caja puede importar a quien tiene un gasto previsto en una fecha concreta.
Bancos españoles frente a europeos en el plazo de seis meses
Quien revisa la oferta de depósitos a seis meses disponibles desde España comprueba enseguida que buena parte de los productos más rentables proceden de entidades europeas, accesibles a través de plataformas como Raisin. Antes de elegir entre banca doméstica y europea conviene entender qué cambia realmente y qué no.
La primera diferencia está en la cobertura del capital. Todos los bancos incluidos en las comparativas operan bajo fondos de garantía europeos que protegen hasta 100.000 euros por titular y entidad, con independencia del país de origen. El fondo que respondería en caso de insolvencia es distinto según la nacionalidad de la entidad, pero el interesado debe tener claro que el marco normativo que los regula y el importe máximo cubierto son equivalentes en toda la Unión Europea.
Un aspecto en el que la diferencia entre bancos españoles y extranjeros es realmente importante es en la gestión fiscal. Los bancos españoles aplican automáticamente una retención del 19% en el momento del abono de intereses e ingresan ese importe directamente a la Agencia Tributaria, de forma que el ahorrador recibe los intereses ya netos y la información aparece directamente en el borrador de la declaración de la renta de ese ejercicio.
Los bancos europeos accesibles desde España a través de plataformas como Raisin no aplican retención en origen en la mayoría de los casos, aunque hay excepciones: algunos países, como Polonia o Rumanía, sí practican un descuento inicial que puede eliminarse presentando el certificado de residencia fiscal expedido por la Agencia Tributaria. En todos los supuestos, el ahorrador queda obligado a declarar los intereses en España como rendimientos del capital mobiliario, ya que la tributación final es idéntica con independencia del origen del banco. Lo que varía es el momento del pago y la gestión documental asociada.
Un tercer elemento que tener en cuenta es el modelo 720. Cuando el saldo total mantenido en depósitos de entidades extranjeras supera los 50.000 euros, existe la obligación de presentar esta declaración informativa ante la Agencia Tributaria. No implica tributación adicional, pero su omisión está sujeta a sanciones.
Tributación de los intereses: cómo funciona en la práctica
Establecido que el origen del banco no altera la carga impositiva final, queda saber exactamente a qué tipo tributan esos intereses y qué parte del rendimiento bruto llega realmente al ahorrador.
Los intereses de cualquier depósito a plazo fijo se integran en la base del ahorro del IRPF como rendimientos del capital mobiliario. La escala tiene cinco tramos: el 19% sobre los primeros 6.000 euros de rendimientos del ahorro, el 21% entre 6.000 y 50.000 euros, el 23% entre 50.000 y 200.000 euros, el 27% entre 200.000 y 300.000 euros, y el 30% a partir de esa cantidad. Los dos tramos superiores fueron incorporados por la Ley 7/2024 y están vigentes desde enero de 2025.
En la práctica, el ahorrador que destina capital a un depósito a seis meses rara vez supera el primer tramo. Con un rendimiento anual total del ahorro por debajo de 6.000 euros, el tipo efectivo aplicable es el 19%, con independencia de si el banco es español o europeo.











